Hay una máscara en tu mirada
hecha con la tela de la que se fabrican los sueños.
Quisiera ver tu corazón con mis ojos
y penetrar en lo más profundo de tu mente,
pero un velo cubre tu rostro envolviendo
tu ser como la bruma envuelve los cuerpos
de los amantes en un dia gris,
y la paz deseada no llega,
la semilla no germina en la arena,
donde el desierto recorre tu cuerpo
y las dunas se confunden con tus curvas,
los granos de arena con tus células,
y el rumor del oasis no llega.
En este Sáhara amarte quisiera,
recorrer juntos los caminos de arena,
visitar las ciudades donde habitan
las gentes hospitalarias de esta tierra,
pero hay una máscara en tu mirada,
que no me deja ver tu cara,
en este Sáhara que no mira al mar,
los sueños se pierden en el horizonte
y la lluvia no salpica los cuerpos
en este día de sol azul intenso.
Del libro de poemas “Un sueño adonde acudir”