Mientras no contestemos a todas las preguntas
y los sueños llamen a nuestra puerta.
Mientras no acallemos el sonido del trueno
y a la calma le preceda la tormenta.
Mientras la luz del sol recorra nuestra alma
y bendiga con sus rayos nuestra virgen piel.
Mientras queden huérfanos en la lluvia
y el amor no se agote en el último suspiro
que lleva a la cueva de nuestros corazones.
Mientras haya un resquicio de vida en el hombre
y el sueño del mar no sea una simple anécdota.
Mientras la sangre fluya por los rincones de la mente
y su río recorra en suave melodía nuestra vida.
Mientras vivamos como si hoy fuera el último día
y disfrutemos del momento con la alegría del presente.
Mientras unamos nuestras manos en la belleza del caos
y la amistad no se pierda en el horizonte.
Mientras no sepamos todas las respuestas
y los filósofos sigan construyendo la torre de babel
con los ladrillos de nuestra memoria.
Mientras todo esto ocurra y haya una pluma
que escriba versos de amor en la noche oscura
el hombre seguirá siendo el hombre
viajando en la nave de la minúscula Tierra
por la infinitud del cosmos.
Del libro de poemas “Un sueño adonde acudir”
