Sin respuestas

24 enero 2012

Mientras no contestemos a todas las preguntas

y los sueños llamen a nuestra puerta.

Mientras no acallemos el sonido del trueno

y a la calma le preceda la tormenta.

Mientras la luz del sol recorra nuestra alma

y bendiga con sus rayos nuestra virgen piel.

Mientras queden huérfanos en la lluvia

y el amor no se agote en el último suspiro

que lleva a la cueva de nuestros corazones.

Mientras haya un resquicio de vida en el hombre

y el sueño del mar no sea una simple anécdota.

Mientras la sangre fluya por los rincones de la mente

y su río recorra en suave melodía nuestra vida.

Mientras vivamos como si hoy fuera el último día

y disfrutemos del momento con la alegría del presente.

Mientras unamos nuestras manos en la belleza del caos

y la amistad no se pierda en el horizonte.

Mientras no sepamos todas las respuestas

y los filósofos sigan construyendo la torre de babel

con los ladrillos de nuestra memoria.

Mientras todo esto ocurra y haya una pluma

que escriba versos de amor en la noche oscura

el hombre seguirá siendo el hombre

viajando en la nave de la minúscula Tierra

por la infinitud del cosmos.

 

Del libro de poemas “Un sueño adonde acudir”

Quedándome conmigo

24 enero 2012

Callejón sin salida, pozo sin fondo.

Las grietas de las casas vetustas.

Los grillos y las primaveras encendidas.

Caminando por las sendas abiertas

los vacíos terrenos de la vida

me encierran en su capa

de polvo de estrellas amantes

tan lejanas…

siempre tan lejanas.

Quedándome conmigo

oigo, escucho, atiendo a mi propio pensar.

Tan sólo eso,

tan solo…

La lluvia y el viento dando en la ventana,

las persianas golpeando los cristales,

una vez, dos, tres…

Los ruidos de los coches que pasan

por la calle apretada, comprimida en asfalto.

El water sonando su melodía, goteando.

clis-clas, clis-clas, clis-clas, clis…

 

Del libro de poemas “Mar melancólico”

 

Tempestad

24 enero 2012

El mar embrutecido no calla,

el agua da en el acantilado

tan templada en su jugo mortal.

Quisiera gritar tu nombre

por toda esta casa de locos,

quisiera sonreir a esta noche

pero el absurdo se ceba de mi,

una escalera de caracol me daña,

un soplido ausente me amarga,

la tempestad me cubre la cabeza,

el mar no calla.

 

Del libro de poemas “Enfermo de amor”

La máscara

24 enero 2012

Hay una máscara en tu mirada

hecha con la tela de la que se fabrican los sueños.

Quisiera ver tu corazón con mis ojos

y penetrar en lo más profundo de tu mente,

pero un velo cubre tu rostro envolviendo

tu ser como la bruma envuelve los cuerpos

de los amantes en un dia gris,

y la paz deseada no llega,

la semilla no germina en la arena,

donde el desierto recorre tu cuerpo

y las dunas se confunden con tus curvas,

los granos de arena con tus células,

y el rumor del oasis no llega.

En este Sáhara amarte quisiera,

recorrer juntos los caminos de arena,

visitar las ciudades donde habitan

las gentes hospitalarias de esta tierra,

pero hay una máscara en tu mirada,

que no me deja ver tu cara,

en este Sáhara que no mira al mar,

los sueños se pierden en el horizonte

y la lluvia no salpica los cuerpos

en este día de sol azul intenso.

Del libro de poemas “Un sueño adonde acudir”

Genio-gen guerra

24 enero 2012

Antes del dolor y el suspiro

hubo tiempos de brisa y profetas

que cantaban sueños del destino

con su aliento olor canela.

Los caminos empedrados,

las hileras y las sendas,

los hombres en sus jaulas, alambrados,

la locura en la botella.

Como quien busca un secreto

alguien abrió la botella

y se encontró con la sangre con espinas,

espinas de una guerra

con amores a los lejos y miedo a los pasos

que avanzan y se alejan.

 

Del libro de poemas “Mar melancólico”

Masoquismo amoroso

24 enero 2012

¡Clavando, se va clavando!.

En el cristal arde la llama hasta hincarse

y los tambores de la selva cambian su voz

hasta pronunciar tu nombre,

el nombre maldito de su llanto.

Camina la sed, todo lo abrasa,

pero los tambores de la selva siguen tocando.

Tum-Tum, ¡Anabel!, Tum-Tum, ¡rosa de vientos!

¡Clamor de pasiones que mataron a tantos!

¡Locura de amor!, hazme preso de tu calor

en este día de abril mojado

en que los tambores tocan tu nombre, ¡Anabel!,

¡No me dejes con el deseo en los labios!.

 

Del libro de poemas “Enfermo de amor”

Compañera de viaje

24 enero 2012

En una nube de fuego

está ardiendo la aurora.

Los sueños perdieron su color

en el país de las lunas.

La mar enrabietada y dris

despedazó a los barcos errantes.

En la negra noche un rojo azulado

inundo la vida de las mariposas.

El viaje a ninguna parte

se vió en un día de tormenta.

Los pedazos del puzzle

se juntaron en la calle.

El amor de primavera

se despidió del presente.

El juego acabó rodando

en la ruleta de un deseo.

La vida claudicó al compás

de la muerte en vida.

Los ojos se cerrraron

para contemplar una herida.

La herida del amor

no cicatrizó al viento.

Tal vez sólo fue un sueño,

pero tan real como la vida.

Tal vez no haya más que silencio

y la muerte sea mi compañera

de viaje.

Del libro de poemas “Un sueño adonde acudir”

Creando tabúes

24 enero 2012

Creando tabúes por espinas,

marchando por las orillas

que inventamos entre susurros.

Alzando banderas, elevando signos,

levantando tierras, accionando resortes

que se llevan la suerte,

suerte calcinada por el sol

del destino.

De un pedazo de carne

que sólo respira.

 

Del libro de poemas “Mar melancólico”

A un amigo

24 enero 2012

Tenía apagado el interruptor.

Me miraba con sus ojos de esparto.

Sus brazos parecían de hormigón.

Sus piernas: una lata oxidada.

Su mirada: un suelo de asfalto

que había olvidado el sueño del mar.

Su sonrisa forzada recuerda a un arlequín.

Su vida le dio pie a un mal paso.

Su cabeza no sabía decir palabras,

sólo un susurro entrecortado

que no miraba al mar,

sólo a la noche, la noche de su corazón

tocada con un embrujo de soledad.

Saltar el bache,

sólo, saltar el bache,

buscar el río

que desemboca en el mar

lleno de sendas grises.

 

Del libro de poemas “Enfermo de amor”

Que no se detenga

24 enero 2012

Que no se detenga la lluvia,

que caiga hasta calar mis huesos

y su murmullo se siga en el sueño

donde cada gota se sienta al caer

y mojar mi cuerpo herido

por el deseo de un beso tuyo,

por el deseo de caminar junto a ti

sintiendo la lluvia caer

hasta mojarnos por completo,

con esta agua llena de luz,

con esta agua pura que nos limpie

de las impurezas de una herida

y veamos florecer el árbol de la vida

donde la muerte cavó su propia tumba,

y donde el agua brote de las nubes

de sueños en los que el viento

dejó su huella a los amantes

que renacieron en el agua,

que descorrieron el telón de su alma

para empaparse en el teatro

de esta vida llena de sueños.

 

Del libro de poemas “Un sueño adonde acudir”

 

 


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